Un susurro de pensamientos perdidos despierta la noche discreta que custodia su imperio bajo la cortina de estrellas velando el silencio del corazon atormentado por la agonía de los sueños... El temor, oculto en lo más profundo de mi ser, petrifica el dolor en el cáliz de las lagrimas, del que brota un grito en la selva del alma, sembrando ilusiones...